Mi historia
Ahora me llaman el Rey del Logo, pero no siempre fue así…
Siempre he sentido una gran pasión por el diseño gráfico, aunque no tengo 8 másters ni una larga lista de certificaciones. Lo que sí tengo es experiencia: cientos de logos y cientos de clientes satisfechos.
2008
Un billete solo de ida
¿Cómo he llegado hasta aquí?
La maleta por la ventana
Con el corazón lleno de incertidumbre, arrojé la maleta por la ventana de la casa de mi madre. Le dije que me iba al pueblo unos días, sin poder sostenerle la mirada.
Paraguay no fue tan «guay»
Sin dinero, llegué a tocar fondo viviendo en la calle, donde cada día era una lucha por mantener la esperanza. No fue una hazaña épica: fue una lección de humildad.
Una familia, un hogar
Una familia a la que siempre estaré agradecido me ofreció un hogar y una nueva oportunidad para reconstruir mi vida.
2 GB de RAM y seis horas
Lo diseñé con un notebook viejo que tardaba seis horas en procesar cada logo. Ver los píxeles alinearse uno a uno era como ver magia.
El Rey del Logo
Cientos de logos y cientos de clientes satisfechos después, así es como empezaron a llamarme.
ZAMORA
Zamora es el apellido de mi madre. La agencia lleva su nombre y su firma manuscrita va en el dorso de mis tarjetas. Hoy hacemos branding, redes y vídeos con IA.
No te voy a abrumar con presentaciones de 113 diapositivas explicando cada línea, ni con historias sobre las emociones ocultas detrás de cada color. Cuando termine, mirarás el logo y lo comprenderás al instante.
Mi historia